La Universidad Nacional del Comahue (UNCo) abrió el ciclo lectivo 2026 con una propuesta que refleja los desafíos contemporáneos de la comunicación: los estudiantes de la materia Práctica Integral de Televisión, perteneciente a la Licenciatura en Comunicación Social de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, trabajan en la adaptación de los formatos televisivos tradicionales hacia las plataformas digitales y de streaming. El aula se convierte así en un laboratorio de experimentación narrativa donde teoría y práctica se amalgaman para responder a las demandas de un ecosistema mediático en constante transformación.
Durante las clases de marzo, los alumnos y alumnas se enfrentaron al reto de producir noticias televisivas, un ejercicio que no se limita a la técnica de redacción y presentación, sino que busca construir identidad y confianza colectiva. Bajo la guía del docente Agustín Orejas, locutor nacional, los estudiantes Luciano Caldentey, Valentina Candeago, Bruno López, Virginia Moreno y Matías Mellado realizaron prácticas frente a cámara en un entorno que simula el proceso completo de producción televisiva. La experiencia permitió comprender que la noticia no es solo información, sino también un vehículo de valores y emociones que fortalecen el vínculo entre la universidad y la comunidad.
La bibliografía reciente sobre comunicación digital y educomunicación subraya que las plataformas de streaming han modificado radicalmente la producción audiovisual, introduciendo algoritmos de recomendación, segmentación de audiencias y narrativas interactivas. En este contexto, la formación universitaria debe preparar a los futuros comunicadores para integrar rigor informativo con sensibilidad social, desarrollando competencias expresivas que les permitan dialogar con públicos diversos en entornos digitales. La televisión universitaria, entonces, se convierte en un espacio de democratización del conocimiento y de experimentación creativa, donde lo académico se transforma en divulgación accesible y atractiva.
Marcos teóricos para comprender el streaming en la educación audiovisual
El fenómeno del streaming, más allá de ser una innovación tecnológica, constituye un cambio cultural y comunicacional que exige nuevas formas de producción y recepción de contenidos. Para comprenderlo en el ámbito académico, resulta útil articular tres perspectivas teóricas que iluminan su impacto: la convergencia cultural de Henry Jenkins, la ecología de los medios de Carlos Scolari y la mediación cultural de Jesús Martín-Barbero.
Henry Jenkins introduce la noción de convergencia cultural, donde los contenidos circulan simultáneamente por múltiples plataformas y los públicos dejan de ser receptores pasivos para convertirse en participantes activos. En el contexto universitario, esta teoría implica que los estudiantes deben aprender a producir televisión pensando en audiencias interactivas, segmentadas y con capacidad de retroalimentar el mensaje. El streaming, en este sentido, no es solo un canal de distribución, sino un espacio de diálogo y construcción colectiva de significados.
Carlos Scolari propone la idea de ecología de los medios, que concibe la comunicación como un sistema vivo en constante transformación. La televisión universitaria, al ingresar en el ecosistema digital, debe adaptarse a narrativas transmedia y formatos híbridos que dialoguen con redes sociales, plataformas de video bajo demanda y entornos interactivos. Esta perspectiva invita a los estudiantes a comprender que cada medio se redefine en relación con los demás, y que el streaming es parte de un entramado más amplio donde la televisión se reinventa.
Jesús Martín-Barbero, por su parte, aporta la teoría de la mediación cultural, que subraya la importancia de los contextos sociales en la producción y recepción de mensajes. En la práctica académica de la UNCo, este enfoque se traduce en ejercicios que buscan fortalecer la identidad colectiva y la memoria social. La televisión universitaria no se limita a reproducir formatos globales, sino que se convierte en un espacio de narración situado, capaz de reflejar las realidades locales y de vincular la institución con su comunidad.
El impacto de esta práctica inicial es doble: por un lado, ofrece innovación pedagógica al concebir la clase como un laboratorio donde la técnica se une con la creatividad; por otro, refuerza la responsabilidad social de los estudiantes, quienes aprenden a transmitir mensajes que reflejen tanto la actualidad como la memoria colectiva. La UNCo, al impulsar este enfoque, no solo forma comunicadores capaces de desempeñarse en medios tradicionales y digitales, sino que también fortalece la identidad grupal y la relación con la comunidad.
La bibliografía reciente sobre educomunicación y medios digitales subraya que el streaming no es solo una tecnología, sino un cambio cultural. Implica pensar la televisión como un espacio de interacción, donde los estudiantes deben aprender a producir relatos audiovisuales que respondan a públicos diversos y globales. La televisión universitaria se convierte así en un medio de democratización del conocimiento, capaz de transformar lo académico en divulgación accesible y atractiva.
El desafío pedagógico es doble: por un lado, innovar en la enseñanza, concibiendo la clase como un laboratorio de comunicación donde se ensayan narrativas audiovisuales contemporáneas; por otro, reforzar la responsabilidad social, formando comunicadores capaces de transmitir mensajes que reflejen tanto la actualidad como la memoria colectiva. La televisión universitaria, en este sentido, se proyecta como un espacio auténtico y cercano, preparado para enfrentar los desafíos de la sociedad en red.
En definitiva, el proyecto de la UNCo en 2025–2026 marca un punto de inflexión en la enseñanza de la televisión universitaria. Los estudiantes aprenden a producir contenidos que dialogan con las plataformas digitales, integrando teoría, práctica y compromiso social. La televisión académica se convierte en un espacio de experimentación narrativa y responsabilidad comunitaria, preparado para formar comunicadores capaces de transformar sus mensajes para contar la realidad que observan en una pantalla que pueda ser observada, recibida y analizada por la sociedad.
La tarea es punto de inflexión en la enseñanza de la televisión universitaria: los estudiantes aprenden a producir contenidos que dialogan con las plataformas digitales, integrando teoría, práctica y compromiso social. La televisión académica se proyecta así como un espacio auténtico y cercano, preparado para enfrentar los desafíos de la era del streaming.



